
Cada vez más personas llegan a consulta diciendo:
“Duermo, pero no descanso”,
“Estoy cansado/a todo el tiempo”,
“No me pasa nada grave, pero no puedo más”.
El agotamiento emocional no siempre tiene una causa evidente, pero sí tiene señales claras que conviene atender.
Qué es el agotamiento emocional
El agotamiento emocional aparece cuando una persona lleva demasiado tiempo sosteniendo demandas internas o externas sin el espacio suficiente para recuperarse.
Señales frecuentes de agotamiento emocional
- Cansancio persistente
- Dificultad para disfrutar
- Sensación de estar desbordado/a
- Irritabilidad
- Falta de energía mental
- Desconexión emocional
Muchas personas continúan funcionando “en automático”, ignorando estas señales durante meses.
Causas habituales del agotamiento psicológico
Autoexigencia y perfeccionismo
La necesidad constante de hacerlo todo bien o no fallar genera un desgaste profundo.
Estrés mantenido
Cuando el estrés no se resuelve, el cuerpo entra en un estado de alerta crónica.
Falta de límites
Dificultad para decir que no, priorizarse o descansar sin culpa.
Acumulación emocional
Situaciones no elaboradas emocionalmente (duelos, cambios, conflictos) también contribuyen al agotamiento.
Diferencia entre agotamiento emocional y depresión
Aunque comparten síntomas, no son lo mismo:
- En el agotamiento hay cansancio y saturación
- En la depresión aparece pérdida de interés, desesperanza y apatía
Qué ocurre si no se atiende el agotamiento emocional
Ignorar estas señales puede llevar a:
- Ansiedad
- Bloqueo emocional
- Somatización
- Dificultades cognitivas (memoria, atención)
Cuanto antes se interviene, más sencillo es el proceso de recuperación.
Cómo ayuda la terapia psicológica
La terapia permite:
- Identificar el origen del agotamiento
- Regular la autoexigencia
- Reconectar con las propias necesidades
- Recuperar energía emocional
No se trata de “hacer más”, sino de aprender a sostenerse mejor.
Ofrecemos atención psicológica en Sevilla y terapia online, adaptada a tu ritmo y situación personal.
