
Introducción: cuando la autoexigencia se convierte en un peso
- Qué es la autoexigencia y por qué aumenta
- Señales de una autoexigencia desadaptativa
- Consecuencias emocionales de la autoexigencia
- Cómo empezar a regular la autoexigencia
- Cuándo buscar ayuda profesional
En consulta, tanto presencial como de psicóloga online, cada vez veo más adultos que llegan con un patrón común: una autoexigencia tan elevada que termina afectando a su salud mental. Muchas personas creen que la autoexigencia es sinónimo de responsabilidad, pero cuando se vuelve rígida o inflexible, puede transformarse en ansiedad, agotamiento emocional y un profundo malestar interno.
1. Qué es la autoexigencia y por qué aumenta
La autoexigencia es una forma de relacionarnos con nuestras metas desde la presión interna. No tiene que ver con querer crecer, sino con sentir que “no es suficiente” hagamos lo que hagamos.
Como psicóloga en Sevilla, observo que este patrón suele aparecer en personas que han aprendido desde pequeñas a asociar su valor con el rendimiento o la aprobación externa.
Hoy en día, redes sociales, comparación constante y ritmos laborales acelerados están intensificando esta autoexigencia, especialmente en adultos jóvenes y mujeres.
2. Señales de una autoexigencia desadaptativa
- Dificultad para descansar sin sentir culpa.
- Necesidad de controlar cada detalle.
- Sensación continua de «podría hacerlo mejor».
- Miedo al error o al juicio de los demás.
- Ansiedad ante tareas sencillas.
- Sensación de vivir siempre “por detrás”.
Estos síntomas son muy frecuentes en personas que terminan buscando terapia psicológica porque la autoexigencia les provoca ansiedad o incluso síntomas físicos derivados del estrés.
3. Consecuencias emocionales
La autoexigencia mantenida genera hiperactivación, insomnio, irritabilidad y agotamiento mental. Muchas personas llegan a consulta sorprendidas de sentirse tan cansadas sin haber hecho “nada extraordinario”, pero el desgaste interno es enorme.
Además, este patrón alimenta una crítica interna muy dura que dificulta la autoestima y aumenta la inseguridad.
4. Cómo empezar a regular la autoexigencia
Desde la psicología trabajamos herramientas prácticas como:
1. Diferenciar entre autoexigencia y responsabilidad
La responsabilidad se basa en el compromiso.
La autoexigencia rígida se basa en el miedo.
2. Practicar expectativas realistas
No todo puede hacerse perfecto.
No todo requiere el 100% del esfuerzo.
3. Aprender a tolerar el error
No como un fallo, sino como parte del aprendizaje.
4. Reeducar la voz interna
Sustituir el “tendría que hacerlo mejor” por “estoy haciendo lo que puedo con los recursos que tengo”.
5. Procesar el origen
En terapia solemos encontrar historias personales donde el cariño se vinculaba al rendimiento o la aprobación de otros.
5. Cuándo buscar ayuda profesional
Si sientes que tu autoexigencia afecta a tu descanso, tus relaciones o tu bienestar, un proceso con una psicóloga en Sevilla o en modalidad online puede ayudarte a reconstruir una forma más sana de relacionarte contigo.
